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Artículo de Revisión

Síndromes neurológicos paraneoplásicos

Katty Hernández, Marlon Múnera

ARCHIVOS DE ALERGIA E INMUNOLOGÍA CLÍNICA 2021;( 03):0109-0115 


Antecedente. Los síndromes neurológicos paraneoplásicos (SNPN) son manifestaciones clínicas de respuestas inmunitarias antitumorales espontáneas contra proteínas neuronales expresadas por células tumorales. Comprenden un grupo heterogéneo de síndromes que pueden afectar a cualquier parte del sistema nervioso central (SNC) o periférico (SNP), unión neuromuscular y músculo, de forma localizada o difusa y, en ocasiones, en el mismo paciente en múltiples áreas. En la presente revisión narrativa se brinda una actualización sobre este tipo de fenómenos.
Objetivo. Brindar una actualización y perspectiva sobre los síndromes paraneoplásicos.
Metodología. Revisión de tipo narrativa, se consideraron artículos originales principalmente para su desarrollo.
Conclusiones. Los eventos paraneoplásicos constituyen una entidad inmunológica de importancia clínica no solo por su propia existencia, sino por los efectos que provoca en diferentes tejidos u órganos como producto de la actividad celular que desarrollan.


Palabras clave: síndrome paraneoplásico, cáncer, autoinmunidad, antígenos onconeurales, autoanticuerpo, biomarcadores.

Background. Paraneoplastic neurological syndromes (PNNS)are clinical manifestations of spontaneous antitumor immune responses against neuronal proteins expressed by tumor cells. They comprise a heterogeneous group of syndromes that can affect any part of the central nervous system (CNS) or peripheral (PNS), neuromuscular junction and muscle, in a localized or diffuse way and sometimes, in the same patient in multiple areas. This narrative review provides an update on this type of phenomenon.
Objective. To provide an update and perspective on paraneoplastic syndromes.
Methodology. Narrative type review, original articles were considered mainly for their development.
Conclusions. Paraneoplastic events constitute an immunological entity of clinical importance not only because of their own existence, but also because of the effects it causes in different tissues or organs because of the cellular activity they develop.


Keywords: paraneoplastic syndrome, cancer, autoimmunity, onconeural antigens, autoantibody, biomarkers.


Los autores declaran no poseer conflictos de intereses.

Fuente de información Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica. Para solicitudes de reimpresión a Archivos de Alergia e Inmunología Clínica hacer click aquí.

Recibido 2021-09-14 | Aceptado 2021-11-01 | Publicado 2021-12-31

Tabla 1. Autoanticuerpos dirigidos a antígenos onconeurales intracelulares en los SNPN

Tabla 2. Autoanticuerpos contra receptores sinápticos y otras proteínas de la superficie celular ...

Introducción

El término de síndrome paraneoplásico se refiere a la capacidad de ciertos tumores de producir diversas manifestaciones clínicas a distancia del tumor primario o de sus metástasis; es decir, son alteraciones de diversos tipos que tienen su origen directo o indirecto en ciertos productos tumorales y no estrictamente en la invasión tumoral, como respuestas inmunitarias antitumorales espontáneas contra proteínas neuronales expresadas por células tumorales1.

Los síndromes paraneoplásicos se presentan en una minoría de los pacientes con cáncer con una incidencia entre 7-15% de los tumores. Ello puede representar el primer signo de la enfermedad, de ahí la importancia de la detección precoz, y constituye en algunas ocasiones la sintomatología principal del tumor. Aunque en la mayoría de los casos el síndrome sigue el curso evolutivo del tumor y se controla cuando lo hace este, no obstante, en ocasiones su evolución puede ser independiente1.

Síndromes neurológicos paraneoplásicos

Los síndromes neurológicos paraneoplásicos (SNPN) se definen como un conjunto de signos y síntomas neurológicos no atribuidos a la invasión local de un tumor o a sus metástasis, que se desencadenan por una reacción inmune alterada lejos del tumor2. Comprenden un grupo heterogéneo de síndromes que pueden afectar a cualquier parte del sistema nervioso central (SNC) o periférico (SNP), unión neuromuscular y músculo, de forma localizada o difusa y, en ocasiones, en el mismo paciente en múltiples áreas3. Esta enfermedad también recibe el nombre de «efectos remotos del cáncer sobre el sistema nervioso», porque no están en relación con la invasión metastásica del cáncer u otras complicaciones como las infecciones, las coagulopatías, el déficit nutricional o metabólico o los efectos derivados de la radioterapia o quimioterapia, sino con mecanismos inmunológico4. En un principio se decía que los síndromes neurológicos paraneoplásicos podían estar asociados con cualquier tipo de neoplasia, pero a través del tiempo y los que presentan mayor evidencia científica con los que puede estar relacionado son el cáncer de pulmón de células pequeñas (CCPP), el cáncer de mama, el cáncer de ovario y el teratoma, el timoma y los linfomas5,6.

Perspectiva histórica
y evolución de la enfermedad

La aparición de síntomas sistémicos de cánceres no relacionados con su invasividad ha sido reconocida desde hace mucho tiempo, desde fines del siglo XIX.

El primer reporte de un síndrome paraneoplásico data de 1865, hecho por Trousseau al describir un aumento en la incidencia de trombos venosos migratorios en pacientes con carcinoma gástrico, que ahora es llamado síndrome de Strauss de tromboflebitis migratoria y se lo asociado con varios tumores, pero en particular con los carcinomas secretores de mucina7; y en 1888, Oppenheim informó tres síntomas asociados con el cáncer no relacionados con su invasividad o propagación8.

El término síndrome paraneoplásico fue acuñado por Guichard y Vignon en 1949, cuando se aplica a ‘polirraduloneuritis’ debida a los efectos sistémicos del cáncer9. Sin embargo, fue gracias a Darnell y Posner, en libro sobre síndromes paraneoplásicos, quienes concretaron el término como “trastornos causados por el cáncer, pero no como resultado directo de la invasión del cáncer del órgano o tejido afectado”10.

Ahora bien, el primer reporte, hecho por Denny-Brown en 1948, relacionó una neoplasia específica en pacientes con cáncer con un cuadro bien definido de alteraciones a nivel nervioso y que marcó el inicio de un nuevo campo de investigación en neurología. Esto se corrobora al demostrar y describir la asociación existente entre una neuropatía sensorial y pacientes con cáncer de células pequeñas de pulmón (CCPP)11. La primera descripción de un síndrome neurológico paraneoplásico que involucraba específicamente a un hemisferio cerebral fue realizada en 1960 por Briersley y colaboradores12.

Con la base de estos estudios, en dichos síndromes se han producido importantes avances, realizados por diversos autores, al enfocar nuevas líneas de investigación. Esto ha permitido una correcta comprensión del síndrome paraneoplásico. Actualmente está bien establecido que los síndromes neurológicos paraneoplásicos pueden afectar cualquier parte del sistema nervioso: el encéfalo y los nervios craneales en el caso de la degeneración cerebelar subaguda, el opsoclonía/mioclono, la encefalitis límbica y la retinopatía asociada a cáncer; la médula espinal en la mielopatía necrotizante, la enfermedad de la neurona motora superior y el síndrome del stiff man; los nervios periféricos en diversos tipos de neuropatías; y la unión neuromuscular en el caso de la miastenia gravis o el síndrome de Lambert-Eaton13.

Epidemiología

Los síndromes neurológicos paraneoplásicos son un grupo de entidades raras y poco frecuentes, por lo que constituyen tal vez 0,01% de los pacientes con cáncer10. Las excepciones son el síndrome de Lambert-Eaton, que afecta a 3% de los pacientes con cáncer pulmonar de células pequeñas (CCPP)14; la miastenia grave, que afecta a 5% de los pacientes con timoma15; la neuropatía desmielinizante periférica, que afecta a 50% de los pacientes con la forma osteosclerótica del plasmocitoma o síndrome POEMS (polineuropatía, organomegalia, endocrinopatía, proteína M y cambios en la piel)16; la neuronopatía sensorial (1,9%) y la encefalitis límbica (1,5%)17.

Lo que se pretende con las investigaciones realizadas es establecer la incidencia de los síndromes o entidades neurológicas que son de origen paraneoplásico, con el fin de conocer la probabilidad de encontrar un cáncer como causa de cierta alteración neurológica. Entre ellas encontramos: síndrome de Lambert-Eaton (60%), Degeneración cerebelar paraneoplasica (50%), Neuropatía sensorial subaguda (20%), síndrome de opsoclonus myoclonus (OMS) en (niños) (50%), síndrome de opsoclonus myoclonus (adultos) (20%) y la Neuropatia periférica sensorio- motora y Encefalomielitis con un 10% de incidencias (1).

Etiopatogenia

Las causas y la patogenia de los SNPN no están bien establecidas y han sido motivo no solo de importantes investigaciones sino también de interesantes polémicas. El primero en sugerir una causa a las alteraciones neurológicas de origen desconocido fue Oppenheim en 1888, al proponer que ciertos tumores eran capaces de liberar sustancias neurotóxicas; con el paso del tiempo se sugirieron causas infecciosas y competencia por sustratos esenciales18.

La hipótesis más aceptada hasta el día de hoy es la que establece que los SNPN son causados por una alteración inmunológica que se origina cuando ciertos tumores expresan antígenos similares o idénticos a ciertas proteínas que normalmente son expresadas únicamente por neuronas, y que por ello se han denominado antígenos onconeurales19. Por ello, en ciertos casos determinados de manera genética se inicia una respuesta autoimnune en contra del tumor, en la que también se ataca a las neuronas que expresan ese tipo de antígenos20. Se ha establecido que esta teoría debe ser sustentada por ciertas evidencias: 1) los pacientes deben tener anticuerpos específicos o autorreactividad celular; 2) la neuropatología debe ser consistente con un proceso inmune o inflamatorio, 3) las células tumorales en los pacientes afectados deben expresar los antígenos onconeurales, 4) debe existir una respuesta inmune antitumoral demostrable, 5) el tratamiento inmunosupresivo debe ser efectivo, y 6) las características clínicas y neuropatológicas deben ser reproducibles en modelos experimentales21.

Autoanticuerpos

como biomarcadores

de los síndromes neurológicos

paraneoplásicos

La prueba de autoanticuerpos neuronales ha sido un avance importante en el diagnóstico de SNPN. Existen dos tipos principales de autoanticuerpos y se pueden detectar en suero y líquido cefalorraquídeo (LCR). Primero, la detección de anticuerpos onconeurales dirigidos a antígenos intracelulares, que casi siempre indica la presencia de un cáncer subyacente; así, aunque estos anticuerpos no son patógenos, son excelentes biomarcadores de SNPN22-31 (Tabla 1). En segundo lugar, autoanticuerpos a los antígenos de superficie de las células neuronales tienen efectos patógenos directos y probablemente causen el trastorno neurológico32-36 (Tabla 2). En estas superficies de células neuronales, los autoanticuerpos se asocian con distintas enfermedades o síndromes neurológicos y, a diferencia de los autoanticuerpos onconeurales, que casi siempre están asociados con el cáncer, pueden ocurrir en pacientes con o sin cáncer. La frecuencia y el tipo de cáncer varían según el autoanticuerpo; por ejemplo, 60% de los pacientes con síndromes neurológicos asociados con los autoanticuerpos GABABR tienen un CCPP, mientras que el 60% de los que tienen autoanticuerpos AMPAR tienen CCPP, cáncer de mama o tumores del timo (Tabla 2).

La detección de autoanticuerpos onconeurales no solo predice de manera confiable que el síndrome neurológico es paraneoplásico, sino también puede ayudar a guiar la búsqueda del tumor subyacente. Cada tipo de anticuerpo onconeural está asociado principalmente con una o pocas histologías tumorales (Tabla 2); por lo tanto, si se encuentra que el tipo histológico del tumor subyacente es diferente del esperado, se debe considerar la posibilidad de un segundo tumor oculto. Autoanticuerpos de Hu (también conocidos como anticuerpos nucleares antineuronales tipo 1 [ANNA1]) son los autoanticuerpos onconeurales más frecuentes detectados en pacientes con SNPN causados por el CCPP37.

Los SNPN relacionados con CCPP incluyen los que se dirigen a la colapsina, proteína mediadora de respuesta 5 (CRMP5; conocida como CV2 autoanticuerpos), SOX1, proteína asociada a microtúbulos 1B (MAP1B; autoanticuerpos PCA2) y anfifisina38.

Los autoanticuerpos Yo onconeurales casi siempre ocurren en mujeres con degeneración cerebelosa paraneoplásica y cáncer de mama u ovario39.

En hombres jóvenes (< 40 años) con tratamiento de encefalitis límbica o del tronco encefálico paraneoplásico, la detección de autoanticuerpos Ma2 predice la presencia de un tumor testicular de células germinales, mientras que estos anticuerpos se asocian con CCPP y tumores gastrointestinales en pacientes mayores de esa edad40. Los autoanticuerpos Ri (ANNA2) se presentan en pacientes con síndrome de opsoclono-mioclono (OMS) o encefalitis del tronco encefálico en asociación con adenocarcinoma de mama, pulmón o ginecológico41.

Sin embargo, como se mencionó, los autoanticuerpos onconeurales pueden detectarse en una pequeña proporción de pacientes con cáncer, pero sin SNPN. Por ejemplo, hasta el 16% de pacientes con CCPP sin un SNPN tienen autoanticuerpos Hu o SOX142,43. Tales pacientes tienen un mayor riesgo de desarrollar SNPN con la terapia de inhibidores de los puntos de controles inmunitarios (ICI), particularmente si el tumor se encuentra entre los tipos histológicos que se asocian con mayor frecuencia con los SNPN (como SCLC u otros tumores neuroendocrinos). Esta asociación es un interrogante que debe evaluarse en estudios futuros.

Diagnóstico

Realizar el diagnóstico de un SNPN es muy importante, aunque sin embargo no es tarea fácil, puesto que más del 60% de los pacientes con SNPN presentan el cuadro neurológico antes de ser diagnosticados como portadores de una malignidad. Para confirmar el origen paraneoplásico de cierto cuadro es necesario descartar cualquier otra causa, y sobre todo pensar en la posibilidad de asociación maligna. Así, podemos afirmar que el diagnóstico de un síndrome paraneoplásico se lleva a cabo por exclusión44.

En pacientes con sospecha de SNPN sin diagnóstico de cáncer, lo primero que se debe hacer es una búsqueda de cáncer por medio de estudios de imagen altamente sensibles como un RX de tórax, TAC, IRM, PET-CT, examen pélvico, mastografía, búsqueda de ganglios, marcadores tumorales (p. ej., antígeno carcinoembrionario, CA 125, CA 19-9, etc.); segundo, se hacen estudios de LCR con citología, IgG y bandas oligoclonales; tercero, se hace una detección en suero y LCR de marcadores tumorales (anticuerpos contra antígenos onconeurales); y cuarto, si el 2 y 3 son positivos realizar seguimiento y búsqueda de cáncer de manera periódica cada 4-6 meses45,46. El diagnóstico se confirma de dos formas: tras el hallazgo del cáncer asociado (ya sea en vida o en estudios de autopsia) y encontrando niveles séricos o en LCR de anticuerpos contra antígenos onconeurales47.

En pacientes ya diagnosticados con cáncer y que presentan un cuadro neurológico, es indispensable antes de hacer el diagnóstico de un SNPN descartar otras causas mucho más frecuentes como son metástasis, efectos medicamentosos, etc. Los pasos para hacer el diagnóstico definitivo de SNPN son: 1. Búsqueda de metástasis a través de RMN, TAC, citología de LCR; 2. Búsqueda de alteraciones no metastásicas (infecciones, vasculares, nutricionales, metabólicas, medicamentosas, tóxicas, hidroelectrolíticas); 3. Determinación en LCR de IgG y células; 4. Determinación de anticuerpos contra antígenos onconeurales en suero y LCR46,48.

El diagnóstico de un SNPN es sumamente difícil por diversas causas: dada su baja frecuencia no suele pensarse en ellos como primera causa de ciertas alteraciones neurológicas; el cuadro neurológico se presenta en promedio un año antes de encontrar el cáncer asociado; no siempre se realiza el seguimiento y monitorización de los pacientes durante largos períodos de tiempo para la búsqueda de cáncer y dado que los análisis inmunológicos para detectar niveles positivos de anticuerpos son costosos solo se realizan en pocas instituciones49.

Tratamiento

El tratamiento de los SNPN no ha sido del todo efectivo. Se han utilizado imnunosupresores y plasmaféresis, pero no se ha demostrado que mejoren el cuadro neurológico con excepción del síndrome de Lambert-Eaton, en el que la plasmaféresis ha mostrado mejorar la calidad de vida de los pacientes, el síndrome opsoclono-mioclono que mejora en 2/3 de los niños afectados al tratarse con ACTH o corticoesteroides y casos aislados de degeneración cerebelar que han mejorado tras el uso de ciclofosfamida47. En cuanto se detecta el cáncer asociado al SNPN se indica el tratamiento de la neoplasia, ya sea quirúrgico, con radiación o quimioterapia. Se han reportado casos en los que el cuadro neurológico mejora tras el tratamiento del cáncer, pero en general el pronóstico de los pacientes con SNPN no es favorable ya que usualmente al momento del diagnóstico la mayoría de los pacientes ha sufrido pérdida o daño neuronal irreversible50.

Conclusión

Los SNPN son manifestaciones remotas raras pero graves de una variedad de tumores. Son clínicamente heterogéneos y suelen ser diagnosticado sobre la base de la detección de autoanticuerpos neuronales paraneoplásicos circulantes y/o un tumor subyacente. En los últimos años, se ha realizado un gran esfuerzo en la demostración del papel de los anticuerpos específicos, en especial de los ANA, como posibles marcadores de pronóstico, así como PCA-2, especialmente para CCPP, que son los más frecuentes que traen consigo complicaciones potencialmente fatales. Sin embargo, falta ampliar mucho más el campo de investigación neuroinmunológica con respecto a los SNPN, ya que es un tema de suma importancia el cual no cuenta con suficientes publicaciones o actualizaciones recientes, lo que es una limitación considerable para estar a la vanguardia sobre los avances en cuanto a su diagnóstico, tratamiento o nuevos autoanticuerpos para su detección. A pesar de ello, solo el futuro probará si esta recomendación ayudaría a fomentar la profundización en las investigaciones sobre de los SNPN.

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Autores

Katty Hernández
Programa de Medicina, Corporación Universitaria Rafael Núñez. Cartagena, Colombia..
Marlon Múnera
Grupo de Investigación GINUMED, Programa de Medicina, Corporación Universitaria Rafael Núñez. Cartagena, Colombia..

Autor correspondencia


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Síndromes neurológicos paraneoplásicos

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Archivos de Alergia e Inmunología Clínica , Volumen Año 2021 Num 03

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Archivos de Alergia e Inmunología Clínica
Número 03 | Volumen 52 | Año 2021

Titulo
Síndromes neurológicos paraneoplásicos

Autores
Katty Hernández, Marlon Múnera

Publicación
Archivos de Alergia e Inmunología Clínica

Editor
Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica

Fecha de publicación
2021-12-31

Registro de propiedad intelectual
© Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica

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